Jesús González MateosCartas del director Jesús González Mateos

Macron: la dificultad de pasar de las palabras a los hechos

Macron: la dificultad de pasar de las palabras a los hechos

Esta semana ha comparecido ante el Parlamento Europeo en su sesión plenaria de Estrasburgo el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron. Un discurso, como suele ser habitual en él, plagado de referencias fervientemente europeístas y de grandes palabras en pro de la construcción europea. Tanto que el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en su intervención certificó “Francia ha vuelto”. Sin embargo, su intervención adoleció de concreción, de reformas y medidas que alumbren el camino del fortalecimiento del espacio común en los albores de la salida de uno de los grandes miembros de la Unión como es el Reino Unido. Hace un año que Macron salvó a Europa de la amenaza de la ultraderecha francesa. Todas las esperanzas se pusieron entonces en su capacidad para acometer reformas primero en su país y en ser motor del eje franco-alemán para salir de la crisis que la UE vive.

Euroorden, separación de poderes y democracia

Euroorden, separación de poderes y democracia

Las voces eurófobas se han levantado en España contra la decisión del Tribunal de Schleswig-Holstein de no conceder la extradición del ex president de la Generalitat, Carles Puigdemont por el delito de rebelión. Aparte de dedicar sus zafios insultos al pueblo alemán, piden la salida de España de la Unión Europea tras lo que consideran una afrenta a la nación española. Hasta aquí nada nuevo, pues, son los energúmenos de siempre utilizando una situación visceral para arrimar el ascua a su populismo xenófobo. El problema es que si no se cortan de raíz estos comportamientos, el incendio del rechazo a Europa puede propagarse a capas de población española que desconocen a fecha de hoy lo mucho que debemos en estos 30 últimos años a la pertenencia a la UE y que en casi un año tendrán que ejercer su derecho al voto en unas elecciones europeas.

La crisis de la socialdemocracia y el proyecto de construcción europea

La crisis de la socialdemocracia y el proyecto de construcción europea

Joaquín Almunia, ex ministro español, ex comisario europeo y ex secretario general del PSOE, acaba de publicar su libro “Ganar el futuro”, donde reflexiona sobre la crisis de la socialdemocracia y del proyecto europeo. De alguna manera su axioma fundamental es que para afrontar los restos de futuro, ambas entidades se necesitan. Europa necesita las propuestas de los partidos socialdemócratas y los socialdemócratas necesitan un proyecto común europeo para sobrevivir en el mapa político. Sin entrar en dar o quitar la razón a Almunia, a poco más de un año de las elecciones europeas 2019, parece oportuno plantear como él hace, cuán de importante ha sido y será la aportación del centro izquierda y sus posiciones reformistas para la Unión en la próxima década.

Eutax, impuestos para más y mejor Europa

Eutax, impuestos para más y mejor Europa

El comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, Pierre Moscovici, ha presentado su propuesta para la puesta en marcha de un nuevo impuesto digital para los gigantes tecnológicos estadounidenses. Los Google o Facebook que perciben notables ingresos en el espacio común europeo apenas contribuyen fiscalmente en los Estados de la Unión. Una situación que no solo supone un fraude para nuestras haciendas sino una pérdida de competitividad para nuestras empresas que tienen que soportar su competencia desleal. Pero este es solo el primer ejemplo de un nuevo modelo de contribución a construir Europa, pues, en el proyecto de presupuesto del nuevo periodo marco 2020-2027, la Comisión estudia incluir otros impuestos que incrementen las arcas europeas.

La cruzada europea contra las fake news

La cruzada europea contra las fake news

Esta semana la Comisión Europea ha presentado en Bruselas su informe sobre las Fake News elaborado con 40 expertos de diversas áreas y que trata de aportar soluciones al creciente problema de las informaciones falsas y su viralización en la redes aociales. Es evidente que el fenómeno preocupa por la creciente influencia que los bulos o la desinformación están teniendo en la opinión pública y, de forma especial, en los procesos electorales que vienen produciéndose en los últimos años. Esta iniciativa, que también tiene desarrollo en el Parlamento Europeo a modo de Comisión de trabajo, es una especie de venda previa a la herida que puede producirse en las elecciones europeas del próximo año 2019.

Ser mujer en la Unión Europea

Ser mujer en la Unión Europea

El pasado 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer y por convocatoria mundial una huelga feminista en reivindicación de la igual de género. Uno de los mantras básicos de Europa es que representamos el espacio privilegiado de defensa de los derechos fundamentales en el Planeta. Sin embargo, hasta en esa reserva mundial de libertades, las mujeres sufren situaciones de injusticia. La violencia sexista, la brecha salarial hombre-mujer o la igualdad en la toma de decisiones, son hoy en día aun cuestiones lejos de ser resueltas en nuestras opulentas sociedades. Difícilmente podemos seguir hablando de un proyecto de construcción europeo armónico si no somos capaces de establecer garantías absolutas de igualdad entre los hombres y las mujeres.

Más democracia igual a más Europa: por un presidente de la UE elegido por el Parlamento

Más democracia igual a más Europa: por un presidente de la UE elegido por el Parlamento

La pasada semana tuvo lugar en Bruselas el Consejo informal de este semestre, sin que se dieran sustanciales avances en los temas trascendentales a los que se enfrenta la Unión. Pero la reunión de los líderes europeos si sirvió para dar portazo al automatismo del “Spitzenkadidaten”, es decir, a la elección por el Parlamento Europeo del presidente de la Comisión. Lo aceptan como una opción pero no de forma automática. Se equivocan los jefes de Gobierno gravemente, pues, si en junio de 2019 el sucesor de Jean-Claude Juncker no es elegido por los eurodiputados electos supondría un retroceso respecto al año 2014, cuando por vez primera los representantes de todos los europeos pusieron al político luxemburgués al frente de la Comisión.

La Europa social, el pigmeo de las políticas comunitarias

La Europa social, el pigmeo de las políticas comunitarias

El proyecto europeo adolece de política social común. En el catálogo del espacio europeo que nos hemos dado, el empleo o las prestaciones sociales en sus distintas formas o necesidades, pertenecen a la competencia prácticamente exclusiva de los Estados miembros. Salvo recomendaciones paternales e intentos fatuos de coordinación, las instituciones comunitarias no pintan gran cosa a la hora de dar cobertura en los asuntos de más trascendencia social a los ciudadanos europeos. Una buena retahíla de directivas están paralizadas y duermen en el limbo de los justos porque los Estados más poderosos, unas veces Alemania y otras Francia, salvaguardan su derecho nacional de legislar en las materias sociales.

Objetivo 2019: que los europeos elijamos al primer presidente de la historia de la UE

Objetivo 2019: que los europeos elijamos al primer presidente de la historia de la UE

Esta semana el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha reiterado su propuesta de reforma institucional para 2019 con el objetivo histórico de unificar en una persona el cargo de presidente de la Comisión y del Consejo, es decir, nombrar el presidente Ejecutivo de Europa. No era novedad el anuncio, pero sí lo fue la forma tan decidida y desinhibida en que lo hizo el político luxemburgués. El reto está lanzado a la clase política europea en primera instancia y en particular a los jefes de Gobierno de los 27 Estados miembros.

La nueva gran coalición alemana y el futuro de Europa

La nueva gran coalición alemana y el futuro de Europa

Las negociaciones para la formación de gobierno en Alemania tras las elecciones del pasado año han concluido con un acuerdo entre la CDU de Ángela Merkel y el SPD de Martin Schutz. Se volverá a reeditar la gran coalición en el Bundestag para formar un Ejecutivo cuya acción política será clave en la configuración de la Unión Europea en el periodo 2020-2030. La “Grobe Koalition” concede tranquilidad a corto plazo al proyecto europeo, pues, da estabilidad a uno de los dos pilares que sustentan el eje de la gobernabilidad europea, el franco-alemán, pero deja enormes dudas del desgaste que puede suponer para los partidos que vuelven a coaligarse, dejando la oposición principal al la emergente ultraderecha alemana.